martes, 14 de octubre de 2008

Cuando se le cayó el sombrero

Bogart rodó su última escena cinematográfica
redactando un articulo en una vieja máquina de escribir.
El humo del cigarrillo subía desde sus labios
hasta chocar contra unos ojos medios cerrados,
mientras los dedos bailaban alrededor de las teclas
de la vieja Rémington.
Pero él tenía que haber acabado aquella escena
besando a la chica.
Aquella escena tenía que haber acabado así,
era la última, solo que él no lo sabía.
Debía de haberse quitado el cigarrillo de los labios
y decir: ”más dura será la caída, nena”.
Dejarla caer entre sus brazos
y
besarla con aquel
estilo de galán barriobajero.
Ese hubiera sido
un buen final
para el bueno de Humphrey.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Tu siempre igual. No cambiaras nunca. Tenias que haber nacido en los años treinta. Entonces habrias conocido a Bogart y se llevaban esos sombreros que te gustan tanto y las gabardinas largas para los dias de lluvia.

1 beso

Pelayo dijo...

Los dos teniamos que haber nacido en los años treinta.
Yo habria sido detective privado en N. York y tu una bailarina corista de teatro.
Habria surgido algna historia interesanta. Seguro...

1 beso Édith Piaf